Con sabor a historia, Eréndira continúa negocio de churros heredado de su padre en Agua Verde
ROSARIO._ En su punto fijo o durante las fiestas de la sindicatura de Agua Verde, desde hace 20 años Eréndira Verde Osuna desarrolla el oficio de la venta de churros dulces.
Negocio el cual, expuso, inició su padre, el señor Francisco Javier Verde Salas, y por poco más de cinco décadas fue su oficio.
“Como quien dice es la herencia que me dejó mi padre y pues la desarrollo con gusto”, dijo.
Todos los días se instala en la zona conocida como “la parada de los taxis”, en la calle 20 de Noviembre, principal vialidad de la comunidad pesquera.
Manifestó que todos los días trabaja para contar con el sustento diario para ella y su familia.
Por día, las ventas pueden oscilar entre los 6 a 7 kilos de harina, con un costo por pieza de churro de cinco pesos.
“La gente sí responde, ya tengo muchos años vendiendo y sí, a la gente le gustan los churros”.
Además de vender en fiestas populares, a petición de los vecinos acude a fiestas sociales como piñatas, bautizos, 15 años y bodas.
Eréndira manifestó que su motivación para salir a buscar el sustento con su puesto son sus tres hijos, los cuales se encuentran entre preparatoria y universidad.
Aunque reconoció que su mayor satisfacción es el que la gente reconozca su producto y la recomienden a otras personas.