Martín transforma su vida con la carpintería rústica en Cacalotán gracias a Misiones Culturales
CACALOTÁN, Rosario._ Gracias al programa de “Misiones Culturales”, Martín Martínez Jara desde hace 10 años desarrolla la carpintería, principalmente creando muebles rústicos.
A un costado de la entrada a la sindicatura desde la cabecera se puede apreciar a Martín realizando creaciones, aunque reconoce que se ha abocado principalmente a los muebles rústicos.
“Tenemos más o menos como unos 10 años trabajando aquí en la carpintería. Vino una Misión Cultural aquí de unos profes, venía un carpintero ahí y él fue el que nos enseñó”, expuso.
Fue gracias a la gestión de la profesora Nohemí Ramírez que se logró que dicha alternativa educativa se trajera de la sindicatura de Agua Verde y permaneciera en Cacalotán por espacio de dos años.
“No pues mucho (significó), mire todo lo que aprendimos, y luego tenían de muchas, ¿cómo le diré?, traían enfermeros, peluqueros, de muchos talleres, danza; eran 12 personas las que daban, era mucho el movimiento el que traían aquí”.
El primer mueble que realizó en el transcurso de la capacitación fue una cama matrimonial que conservó, pero posteriormente regaló a un familiar.
El curso lo iniciaron aproximadamente 10 alumnos, pero tan sólo concluyeron dos.
“Yo nada más soy el que trabajo, el otro chavalo no lo ejerce”, manifestó Martín.
El carpintero señaló con orgullo que el primer mueble que realizó por encargo fue un tocador con cuatro cajones a un precio de mil 500 pesos.
“¡Ah, no, una alegría!, me dio gusto porque no creía yo que iba a hacer negocio. Ahorita gracias a Dios ya hacemos todo tipo de muebles y ya hay más ventas”.
Sobre el estilo rústico, indicó que fue por recomendación de su maestro quien le manifestó el gusto de las personas por este tipo de muebles.
Sus primeros muebles fueron comedores de cuatro sillas, perfeccionando las lecciones recibidas al punto de realizar cualquier pieza de madera, que van desde puertas hasta camas.
Realizar una pieza le lleva 10 días, pues tiene que darle la forma, liarla, aplicarle pintura, o si el cliente lo requiere, se aplica herraje.
“No pues todo (significa el oficio), cómo le diré, pues de aquí sacamos para comer, para muchas cosas”.