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"COLUMNA"

"EXPRESIONES DE LA CIUDAD: El valor de la disculpa"

"De ningún modo voy a unirme al barullo contra Paúl Castro ni contra Papik Ramírez, de modo que el que guste hilo, aquí lo tiene"
EXPRESIONES DE LA CIUDAD
08/07/2020

Por allí, en un artículo que no recuerdo cuál, y maldito lo que me importa -así me demanden por plagio, ahora que está de moda en Sinaloa-, vi a Pérez-Reverte decir que nosotros, los canallas y abyectos mortales, somos muy dados a calentarnos las manos en cualquier hoguera donde ardan otros, sobre lo que me place anunciar que de eso yo no trago, Dios mediante, porque he tenido suficiente con lo que he visto en la vida. Y con los años. Y con tanto imbécil circulando a la redonda.  

Eso me da tecla para escribir en el cometa que de ningún modo voy a unirme al barullo contra Paúl Castro ni contra Papik Ramírez, de modo que el que guste hilo, aquí lo tiene. Y córranle. ¡Fuga!

Contra Paúl Castro, porque, según, en plan de iluso le dio por “inspirarse” en textos originales de Teresa Díaz del Guante, y fue acusado de plagio. Pero el muchacho ya pidió disculpas y no sé para qué le dan más vueltas a la soga de ahorcar; contra Papik Ramírez, director del Instituto Sinaloense de Cultura -donde trabaja Castro-, porque dice Hortensia López Gaxiola que desde el Isic se intentó comprar o persuadir a la escritora -en aras de proteger al joven poeta-, “como si de un junior se tratara”. Y que la misoginia en ese centro. Y que las mujeres. Y qué viva la Revolución. ¡Qué viva!

Y como aún queda espacio en el cometa, quiero decir, y digo, que pocos de mi entorno saben del tremendo respeto que le tengo a Hortensia, aunque en esta ocasión no estemos de acuerdo. ¡Hilo!

Y no estamos, porque la vida, que es tan perra, me ha enseñado el valor del perdón y la disculpa; y no estamos, porque no podría existir mayor castigo que el verse expuesto al escarnio público, como ahora es el caso de Paúl; y no estamos, porque a estas alturas de la vida sé perfectamente de qué color es el hígado cuando se trata de defender a seres queridos, incluso sin tregua de humanidad.

Por lo publicado en las redes sociales, la ofendida y círculo que la acompaña, quiero suponer, están a la espera de que Papik eche a la calle al muchacho y que entre todos lo apedreemos; y si fuera poco, pues que después lo quemen a fuego vivo. Pero quizá prefieran fusilarlo al amanecer. O que lo lapiden. Requiéscat in pace. Aunque tal vez eso de que descanse en paz no lo prefieran, porque -por la brutal exposición de su persona-, lo quieran hirviendo en las pailas más profundas del infierno.

Por eso digo que de eso yo no trago, porque no acepto a una sociedad envilecida sin más, dispuesta a calentarse las manos en la hoguera donde ardan los huesos de quienes nos ofendieron, tan sólo porque decidimos borrar del diccionario el significado de la disculpa, por soberbia o lo que sea.

Respecto a la misoginia en el Isic, de súbito me viene el nombre de María Luisa Miranda; y a partir de él, los de Rosa María Hass, Rosa María Peraza, Minerva Solano, Judith Zazueta, Vicky Tatto, Rina Cuéllar y Graciela Fernández, y de seguro hay otros que ahora no recuerdo. Pero además, creo, el asunto no va por allí; más bien pienso que eso fue producto de la pasión, aunque no estaría mal que la situación se discutiera en próximos foros; y si alguien cree que de esto yo no entiendo, que me lo diga en la cara para restregarle las 700 páginas de un libro de Marcela Lagarde y de los Ríos.

Y no vuelvo aquí para defender a nadie, ni a Paúl ni a Papik, que si garras tienen, pues que las saquen. Vuelvo porque se me dio la gana volver; o como dijo Benedetti en un poema: además, ¡qué les importa a ustedes por qué vuelvo! Y punto. Comentarios: contacto@al100xsinaloa.com