Mazatlán celebra el Día de Muertos con el espectáculo Recordar es amar, en el Teatro Ángela Peralta
Una fiesta de color, música y cultura fue la que se celebró con el performance que se celebró en el interior del Teatro Ángela Peralta, cuyo objetivo fue el recordar a las personas que ya no están en este mundo.
Con el lema de “Recordar es amar”, se llevó a cabo la tradicional celebración de Día de Muertos, que organiza el Instituto de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán.
En la ceremonia inaugural estuvo presente la Alcaldesa Estrella Palacios, quien estuvo acompañada por Édgar Sayas Nieves y Óscar García, de Cultura a nivel nacional y local, respectivamente.
“Muy buena noche a todos, esta noche nuestro puerto y nuestro país entero se visten de memoria, por eso esta jornada se llama ‘Recordar es amar’, porque nuestra forma de amar es también el recordar... esta noche rendimos homenaje a los pescadores, gente de mar que ya se ha ido y a don Cruz Lizárraga, que mientras suene la tambora será recordado”, comentó en su discurso la Alcaldesa.
“Porque nunca se olvida lo que vive en nuestro corazón”, puntualizó.
Por su parte, Édgar Sayas dio por inaugurado el evento.
Después del protocolo efectuado al interior del máximo recinto cultural se vivió la presentación artística con la cual se honró a los fieles difuntos.
La Camerata Mazatlán, dirigida por el maestro Sergio Freeman e integrada por jóvenes de la Orquesta Juvenil, dirigida por Juan Carlos Chavarría, acompañó a más de 205 artistas que prepararon esta representación.
Un coro y ensamble vocal de la licenciatura en Canto, bajo la guía de Juan Pablo García, bailarines de la Compañía de Ballet y la Escuela de Danza Contemporánea (EPDM) y alumnos de teatro del CMA, complementaron el evento dedicado a los que siempre vivirán en los corazones de quienes los quisieron en vida.
Números musicales con melodías como La llorona, Amor eterno, Confieso, entre otras canciones alusivas, fue lo que disfrutó el público asistente al TAP
Bienvenida
En el lobby de la entrada al teatro se instaló un altar en honor a don Cruz Lizárraga, fundador de la Banda El Recodo.
Mientras que en el pórtico se colocó un altar en homenaje a los pescadores de Playa Norte.