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Nacho Millán, un referente musical en Sinaloa

Don Ignacio Millán es una leyenda viva de la música de Escuinapa, mantiene en sus filas a músicos de diversas edades del municipio y sigue viendo en la música el mejor legado para la humanidad

Cuando Gerardo Millán Carrillo llegó de Estados Unidos al municipio de Escuinapa, no imagino que su nombre, sus enseñanzas y su música quedarían plasmados para la historia en su hijo Ignacio ‘Nacho’ Millán Ramos.

$!Nacho Millán, un referente musical en Sinaloa

Nacho Millán su hijo se convirtió en un referente de músico asociado a Escuinapa, el lugar donde nació y desde donde ha llevado la música a diferentes partes del país y el extranjero.

Para entender la historia del gran Nacho Millán Ramos, habría que retroceder el tiempo, a la perseverancia de su padre, un hombre que llegó de Estados Unidos conociendo de música y con un oficio de zapatero.

Eran tiempos difíciles, de zapatero no había trabajo, según señala su nieto Juan Manuel Millán Belmonte, apenas 5 o 6 personas utilizaban zapatos, por lo que se tenía que buscar otra forma de vivir, o combinarlas.

“Mi abuelo había llegado con dos hijos a Escuinapa, con el oficio de zapatero y sabiendo música, él fue quien enseñó a todos sus hijos a tocar instrumentos, lo hizo de manera estratégica, tres tocaban el saxofón y dos la trompeta, nos cuenta mi papá Nacho”, relata Juan Manuel.

Nacho apenas tenía 8 años cuando aprendió a tocar el saxofón y el clarinete, mismo instrumento que tocaba Carlos su hermano mayor, todos iban con su padre a tocar a las carpas que llegaban al pueblo o pueblos aledaños, no había bocinas todo se acompañaba con música en vivo.

Sin transporte había que trasladarse a pie o como fuera a lugares como la Noria o la ciudad de Mazatlán, todos sabían de necesidades, todos querían llegar a triunfar.

Carlos no llegó a verlo, tal vez las dificultades que se tenían lo hizo querer regresar a Estados Unidos, decía que, a conocer a su madre, al llegar fue enlistado y murió en la segunda Guerra Mundial, ese ha sido uno de los momentos más difíciles para el músico, saber que su hermano mayor no regresaría.

Los músicos continuaron, en 1941 eran llamados Jazz Millán Carrillo, luego Orquesta Hermanos Millán, después en los bailes del Club Muralla les dieron el nombre de ‘Nacho Millán y sus Vagos’, nombre que conserva hasta el momento la Orquesta.

“Mi abuelo llegó a ver cómo iban creciendo como músicos, les toco la inauguración del Hotel Freeman, después enfermo y murió, mi papá se quedó a cargo de la orquesta”, expresa.

Todos los hermanos Millán Carrillo eran reconocidos también en el ámbito deportivo, pues eran parte de la selección de Escuinapa que representaba al estado en los juegos nacionales. Por esa razón el músico fue llamado a ser profesor de Educación Física en la recién nombrada escuela Secundaria Federal Dr. Eligio Díaz V, después de algunos años sin salario y al llegar maestros oficiales en esa clase, sus horas pasaron a ser de artística, así contribuyo a sembrar la semilla de la música a nuevos talentos.

Aunque pareciera que ser músico era un orgullo que quería que sus hijos practicaran, esto no fue fácil, pues no quería que aprendieran del oficio, hasta que finalmente aceptó que era lo que también les gustaba y forman parte de la orquesta, la vocalista es su nieta.

Don Nacho gusta de tocar el saxofón, tiene fama de una disciplina férrea con los músicos de la orquesta, aun lo acompañan sus hermanos Gerardo, Fortunato ‘tunay’ y en su memoria permanecen Emanuel ‘el vago’, Francisco y Carlos.

Son 94 años de una vida, de las cuales 81 ha dedicado a la música, en ese camino conoció a su esposa María de Jesús Belmonte Hernández con quien formó una familia de siete hijos, ella falleció en 2017.

“Mi papá tiene en la música esa pasión, no me lo imagino no siendo músico, creo que la del 8 de abril será la última presentación que tendrá junto a mis tíos Gerardo y Tunay, ya están cansados”, dijo Juan Manuel.

Para Nacho Millán si hay canciones preferidas, una es la India Bonita la que cantaba a su amada María de Jesús, otra es la ‘Pastora’ una canción emblemática que todos le piden, que forma parte de la distinción de la orquesta.

Nacho Millán es una leyenda viva de la música de Escuinapa, mantiene en sus filas a músicos de diversas edades del municipio y sigue viendo en la música el mejor legado para la humanidad.

Para saber

Ignacio Millán Ramos nació en Escuinapa el 8 de agosto de 1927, es hijo de Gerardo Millán Carrillo y María Flavia Ramos Padilla.

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