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Deterioro

Abandono, basura y malos olores se apoderan de las viejas instalaciones de la tienda del ISSSTE

Apenas el jueves, vecinos y padres de familia de la colonia Tierra y Libertad protestaron sobre avenida Ejército Mexicano para exigir se toman medidas de seguridad con el espacio
13/03/2026 15:44

Entre basura, escombros, grafitis y un fuerte olor a humedad, las antiguas instalaciones de la tienda del ISSSTE, ubicadas en la colonia Tierra y Libertad, frente a la Universidad Autónoma de Sinaloa, permanecen prácticamente abandonadas y convertidas en un foco de riesgo para quienes transitan por la zona.

Luego de la protesta realizada por maestros y padres de familia del Jardín de Niños “Bertha Von Gloumer”, quienes denunciaron el peligro que representan los muros deteriorados del edificio, Noroeste acudió al lugar para constatar el estado en que se encuentra el inmueble, el cual muestra un evidente abandono y falta de mantenimiento.

Actualmente, el sitio únicamente es utilizado como estacionamiento en la parte frontal y en una sección del área subterránea; sin embargo, el interior del edificio se encuentra rodeado de basura, desperdicios, grafitis y hasta ropa vieja que, según se observa, dejan personas en situación de calle que utilizan el lugar como refugio.

Dentro del inmueble también se percibe un fuerte olor a humedad y desechos acumulados por años sin limpieza, mientras que en distintas áreas se observan espacios improvisados para dormir o descansar; sin olvidarse de los insectos y animales que también ocupan el lugar para vivir.

El deterioro es más evidente en la parte trasera del complejo, donde prácticamente no existe ningún tipo de bloqueo para impedir el acceso. Para ingresar solo es necesario atravesar montones de escombros que incluso comienzan a invadir la calle, justo por una zona donde diariamente pasan niños que se dirigen al kínder.

Aunque la parte frontal del lugar funciona como estacionamiento para clientes de negocios aledaños, no existe vigilancia ni medidas de seguridad para quienes dejan sus vehículos o caminan por el área al salir de la Universidad, especialmente durante la noche.

Tras la protesta realizada el jueves por la comunidad educativa, autoridades municipales como Protección Civil y Seguridad Pública se comprometieron con los padres de familia a gestionar la demolición del complejo, además de buscar medidas para evitar que el sitio continúe siendo utilizado como refugio por indigentes.

Mientras tanto, el inmueble permanece como un recordatorio del abandono, generando preocupación entre vecinos, comerciantes y padres de familia que diariamente transitan por el lugar, por lo que esperan cuál será la medida inmediata que tomen las autoridades con las inmediaciones.