Padre Manuel Carrasco celebra 50 años de sacerdocio: ‘Feliz y satisfecho por haber logrado ser un instrumento de Dios ante los hombres’
Con un vida entera entregada a Dios y a su comunidad de feligreses, el Padre Manuel Carrasco Salazar celebró hace unos días su 50 aniversario de ordenación sacerdotal, acompañado por el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Mario Espinoza Contreras, y el Arzobispo de Tlalnepantla, José Antonio Fernández Hurtado.
Tras esa celebración en la que también estuvieron presentes algunos familiares y los devotos de su parroquia, Santa María del Mar, en Playa Sur, el Padre Manuel ofició este domingo una misa más en su carrera, recordando la alegría que le deja su profesión y las acciones que ha hecho por la comunidad.
“Muy feliz. Es algo muy bonito poder cumplir las bodas de oro ya como sacerdote, y satisfecho de lo que hemos estado haciendo. Lo que Dios nos permite hacer, pues lo hacemos con mucha alegría y hemos tratado de colaborar lo mejor posible en atraer las almas a Dios y acercar a Dios a los hombres, que esa es la gran responsabilidad que tenemos”, dijo Carrasco Salazar.
“Además de la vejez (la vida sacerdotal) me deja todo. Por supuesto la alegría y la satisfacción, que eso no se quita. Es algo muy grande eso, el poder haber hecho algo en bien de la comunidad, el haber logrado ser de alguna manera un instrumento de Dios ante los hombres”.
Expresó, además, su sentir por el cariño y paciencia que los feligreses mazatlecos han tenido con él desde que llegó al puerto, pues cabe mencionar que el clérigo es originario de El Jagüey, municipio de Santiago Papasquiaro, Durango. Los exhortó a seguir el camino que Dios ofrece día con día.
“Bendito Dios, no me quejo porque la gente ha sido generosa para conmigo. A pesar de mis debilidades, han sabido entenderme y apoyarme en todo lo que he podido lograr y hacer con ellos a lo largo de estos años.
“(Decirles) que sigamos todos adelante en esa lucha por agradar sobre todo a nuestro Padre Dios, para que así, a través de lo que él nos permite hacer, le demos la gloria que él espera de nosotros, que unidos busquemos siempre el camino que nos lleva a él”.
El Padre Manuel Carrasco nació un 3 de agosto de 1949, y con apenas 14 años (en 1963), ingresó al Seminario Conciliar de Durango, donde estudió cinco años de latín, equivalentes a secundaria y preparatoria; mientras que posteriormente cursó Filosofía y hasta el segundo año de Teología.
Fue admitido en la Diócesis de Mazatlán y cursó su tercer año de Teología en el Seminario de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, recibiendo la orden del diaconado el 24 de diciembre de 1974. Sin embargo, fue el 22 de febrero de 1976 cuando por fin fue ordenado presbítero por el entonces obispo de Mazatlán, Miguel García Franco.
UN MENSAJE DE PAZ PARA LOS MAZATLECOS EN TIEMPOS DIFÍCILES
El Padre Manuel emitió un mensaje de paz para los mazatlecos en medio de tiempos en que la violencia parece haberse apoderado del día a día. El sacerdote llamó a ser constructores de paz y crear puentes de amor que hagan unirse a los semejantes, para así dejar de lado a la violencia en sus corazones.
“Pues sobre todo, todos tenemos el deber de pedirle a Dios por la paz en nuestra patria, en nuestro estado, en nuestro municipio y en donde se requiera la paz en el mundo. Nosotros debemos ser constructores de paz, debemos, como dicen, construir puentes que nos unan, no que nos dividan, no que nos causen daño, sino algo que nos lleve a unirnos. Y lo que nos va a llegar a unir es el amor, por eso hay que luchar por amarnos, como dice el Señor, los unos a los otros”.