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Pesca

Pesca de camarón en el sur de Sinaloa enfrenta su tercer año en crisis por deterioro en sistemas lagunares

Flor Emilia Guerra Mena, Secretaria de Pesca estatal, confirmó proyecciones desfavorables para Rosario y Escuinapa, donde el 80% de los pescadores depende directamente de esta actividad
11/09/2026 16:48

Por tercer año consecutivo, el sur de Sinaloa se encamina a enfrentar una temporada complicada para la pesca de camarón, ante la baja presencia del crustáceo y las condiciones que presentan los sistemas lagunares de Huizache-Caimanero y Teacapán.

Así lo dio a conocer Flor Emilia Guerra Mena, Secretaria de Pesca y Acuacultura de Sinaloa, quien señaló que los recorridos realizados por autoridades y los reportes de los propios pescadores de Rosario y Escuinapa muestran un escenario poco favorable para la actividad.

Guerra Mena explicó que los sistemas lagunares del sur enfrentan una problemática de fondo que actualmente dificulta el desarrollo natural del camarón, por lo que consideró que no se vislumbra una recuperación de la producción para esta temporada.

“Vamos a esperar qué nos dice IMIPAS, pero nosotros sabemos que no hay presencia de camarón como para ya iniciar la temporada. También es lo que nos informan los pescadores de esa zona de Rosario”, comentó.

“Hemos tenido presencia en Escuinapa, también en Rosario, para ver más o menos cómo pinta la cosa y, desgraciadamente, yo creo que por tercer año consecutivo no se vislumbra una buena producción en el sur de Sinaloa en materia de camarón”.

Guerra Mena visitó el puerto para formar parte de la reunión del Comité de Vedas realizada este viernes en las instalaciones de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, en Mazatlán, donde autoridades y representantes dieron a conocer las fechas del 22 de septiembre y el 7 de octubre, para el inicio de la temporada de pesca ribereña y en altamar, respectivamente.

Problema de fondo en sistemas lagunares

La Secretaria explicó que el Gobierno del Estado realiza cada año trabajos de desazolve en las bocas de los ríos Baluarte y Presidio, con la finalidad de mantenerlas abiertas y permitir tanto el ingreso de larvas de camarón como el intercambio de aguas y mareas.

Sin embargo, aclaró que la problemática que enfrentan Huizache-Caimanero, en Rosario, y Teacapán, en Escuinapa, requiere intervenciones de mayor alcance.

“Ahí la situación, el problema que tienen Huizache-Caimanero y Teacapán, en Escuinapa, es más de fondo. Es más complicado el tema de los desazolves de todo un sistema lagunar.

“Los parámetros que manejan estos sistemas lagunares están impidiendo el desarrollo natural de la pesquería del camarón”, agregó.

Ante esta situación, Guerra Mena señaló que desde hace aproximadamente dos años el Gobierno de Sinaloa realizó estudios socioeconómicos y de impacto ambiental necesarios para avanzar en proyectos de rehabilitación. Algunos trámites ambientales, sin embargo, permanecen pendientes ante autoridades federales, por lo que todavía no se pueden desarrollar las obras que requiere la región.

La funcionaria consideró que el dragado constituye una de las acciones necesarias, aunque aclaró que por sí mismo no resolverá el problema, debido a que las causas de la baja productividad son multifactoriales.

“Decir que no solo el dragado del sistema lagunar va a venir a generar otra vez esa producción que antes sí teníamos, es multifactorial el tema del sur, pero una de las cosas que se deben hacer es el dragado”, dijo.

La baja producción de camarón representa también un problema económico para las familias de Rosario y Escuinapa, debido a la elevada dependencia que mantienen estas comunidades de la actividad pesquera.

Ante esta situación, Guerra Mena estimó que aproximadamente el 80 por ciento de los pescadores de la zona dependen directamente de la pesca como principal actividad económica.

“De la totalidad de pescadores allá, pues el 80 por ciento es la actividad de la pesca, es la única que ellos tienen. Se podría decir que otros pueden combinar con otra actividad, pero el sur de Sinaloa es meramente pesquero”.

La funcionaria también advirtió que el camarón representa una de las pesquerías de mayor valor comercial, por lo que su ausencia coloca a las familias que dependen de las capturas en una situación económica complicada.

“Si esta pesquería del camarón, que se dice la más importante de valor comercial, no la tienen, pues sí están ellos en una situación muy precaria, muy grave”.

Guerra Mena indicó que el problema ya fue planteado a la Gobernadora Graciela Domínguez Nava, a quien se entregó un proyecto relacionado con la zona sur para buscar impulsar las acciones necesarias para recuperar los sistemas lagunares.

En cuanto a las labores de vigilancia, Guerra Mena confirmó que durante el periodo de veda se recibieron reportes de pesca ilegal, principalmente en el norte del estado, teniendo entre las zonas señaladas el municipio de Juan José Ríos, Cerro Cabezón y la bahía de Ohuira, en Topolobampo.

“Sí hubo reporte de pesca ilegal. Todavía no se cierra el programa, todavía no sabemos realmente el resultado, pero sí hubo, sobre todo en el norte del estado”.

La Secretaria indicó que esperan que al concluir el programa de vigilancia los resultados reflejen una incidencia menor a la registrada durante la temporada anterior.

En este sentido, explicó que los recorridos realizados conjuntamente con la Secretaría de Marina y Conapesca son financiados mediante recursos del Gobierno estatal entregados a las federaciones pesqueras para apoyar las labores de vigilancia.

Finalmente, en lo que respecta al elevado costo del combustible, Guerra Mena señaló que un posible subsidio a la gasolina o el diesel depende del Gobierno Federal, aunque aseguró que el Estado ha realizado gestiones para plantear el impacto que este gasto representa para pescadores ribereños y de altamar.

Recordó que como alternativa se implementó el complemento al programa Bienpesca para apoyar económicamente a los pescadores al inicio de la zafra camaronera.

“Mientras este siga subiendo y el precio del camarón bajando, pues no va a haber mayor productividad ni utilidad para la pesquería aquí en Sinaloa y en el resto del país”.

De esta manera, el sur de Sinaloa enfrenta por tercer año consecutivo un panorama complicado para la pesca de camarón, con baja presencia del producto, sistemas lagunares que requieren rehabilitación y dificultades económicas que mantienen bajo presión a las familias que dependen de esta actividad.