Deportan a Octavio Cortés, empresario de Mazatlán acusado de golpear a recepcionista de hotel
Octavio Jorge Cortés Jiménez, empresario de Mazatlán, fue deportado de Estados Unidos y entregado a las autoridades mexicanas este viernes, luego de permanecer bajo custodia de autoridades migratorias en California.
Sobre él pesa una orden de aprehensión por su probable participación en el delito de feminicidio en grado de tentativa, derivado de la agresión contra una trabajadora de un hotel en la Ciudad de México.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que, tras la coordinación con autoridades estadounidenses para localizar al imputado, agentes de la Policía de Investigación ejecutaron el mandamiento judicial en la garita fronteriza de Tijuana, Baja California.
El siguiente paso será su puesta a disposición de la autoridad judicial, que deberá determinar su situación jurídica conforme al procedimiento penal.
Los hechos ocurrieron el 29 de junio de 2026 en el hotel Park Life Paradox, ubicado en la zona de Santa Fe, en la Ciudad de México.
De acuerdo con los reportes periodísticos y las imágenes difundidas públicamente, el conflicto comenzó durante una discusión entre el huésped y la recepcionista, de 40 años.
El hombre reclamó a la trabajadora por un asunto relacionado con la atención que solicitaba y, posteriormente, la confrontación escaló hasta convertirse en una agresión física y verbal.
En las grabaciones se observa al sujeto increpar a la empleada, arrebatarle su teléfono celular y golpearla. Las imágenes también generaron cuestionamientos sobre la actuación del personal de seguridad del establecimiento durante el incidente.
Después de que el caso se hizo público, las autoridades capitalinas iniciaron las diligencias para esclarecer la agresión y establecer la probable responsabilidad del señalado.
En agosto, la Fiscalía informó sobre la localización y detención de Octavio Cortés en San Diego, California, tras intercambiar información con autoridades estadounidenses. El empresario había salido de México después de los hechos.
La investigación derivó en una orden de aprehensión por el probable delito de feminicidio en grado de tentativa. Finalmente, el 16 de octubre, las autoridades estadounidenses lo deportaron y lo entregaron a agentes mexicanos en Tijuana, quienes ejecutaron la orden judicial.