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Desplome

‘El tiempo nos está comiendo’: Gobernador de Coahuila, sobre el rescate de 10 mineros

El Mandatario asegura que están buscando todas las opciones posibles que logren las condiciones adecuadas para que los buzos rescaten a los trabajadores

MÉXICO._ El Gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís, anunció la contratación de más maquinaria como último recurso para poder rescatar a los 10 mineros atrapados en la mina “Las Conchas”, en Sabinas, Coahuila.

En su visita a la mina en el paraje de la Agujita, el Gobernador Riquelme Solís explicó que la labores de rescate no pueden continuar hasta que saquen el agua y bloqueen el sistema de filtración que impiden sacarlos del pocito de carbón.

El mandatario estatal destacó que aunque el volumen del agua ha bajado gracias al personal que realiza técnicamente lo posible, aún no existen las condiciones ideales para que los buzos enviados por el Gobierno continúen con los trabajos.

“El tiempo nos va comiendo. Se hizo el estudio y se está haciendo lo posible para sacar el agua. Se va a contratar más equipo que nos pueda ayudar en las próximas horas y se está trabajando a su máxima capacidad. Se va a barrenar toda un área en la parte de atrás y la bombas hacia el interior; y se busca seguir con los barreneos hacia la parte alta”, detalló el funcionario.

Asimismo, dijo que todos los días hay una reunión para exponer los avances, por lo que ya se tomaron distintas opciones “sin escatimar nada” para sustraer mucho más cantidad de agua con perforadoras de ciertas características, “un equipo muy grande y pesado”.

“Es herramienta neumática para avanzar lo más pronto posible y seguir analizando el momento en el cual y por dónde tendrían que entrar los rescatistas. Esperamos encontrarlos vivos, que estén en burbuja de aire y es la esperanza de las familias, la realidad es que están sensibles a cualquier noticia que se da”, explicó.

Junto a la mina de carbón del norte de México donde 10 mineros llevan más de tres días atrapados crecía el sábado la desesperación de los familiares, mientras las autoridades aceleraban sus esfuerzos para taponar las filtraciones de agua y así lograr bajar con más rapidez el nivel de inundación de los pozos y que pudieran entrar los buzos de rescate.

“Hoy es un día decisivo porque, según los técnicos, se sabrá si hay posibilidad de que entren sin riesgo los buzos”, afirmó el sábado el Presidente Andrés Manuel López Obrador en su cuenta oficial de Twitter. El mandatario garantizó que los trabajos se mantenían “día y noche”.

Los trabajadores quedaron atrapados la tarde del miércoles en el municipio de Sabinas, cuando su mina se derrumbó. Los hombres se toparon con un área contigua llena de agua, que al venirse abajo provocó la inundación de tres pozos. De los 15 mineros que se encontraban trabajando en el momento del derrumbe solamente cinco lograron salir y alertar a las autoridades.

Aunque la posibilidad de encontrarlos vivos parece cada vez más remota, los familiares se aferran a los comentarios dados por algunos de los supervivientes y no pierden la esperanza.

Los que alcanzaron a subir y conocen el terreno dijeron que había una bolsa de aire en (una zona llamada) la Campana. Entonces, si (el agua) los arrastró para el lado de la Campana, hay esperanza”, aseguró el viernes por la noche Blanca Rivera, que tiene dos primos en la mina.

Los pozos contiguos, de 60 metros de profundidad, están comunicados por pasadizos subterráneos que quedaron inundados con 34 metros de agua. Aunque hay casi 400 rescatistas —militares, policiales y civiles— y bombas de extracción que no dejan de operar, el nivel baja muy lentamente porque mientras el agua sale por un lado, entra por otro.

Los mineros que laboran en esos pozos suelen trabajar sin medidas de seguridad y los accidentes son habituales porque se opera sin mapas. Durante sus excavaciones muchas veces se topan con las paredes de minas viejas, que suelen estar llenas de agua.

Entre junio y julio del año pasado se registraron derrumbes en dos minas de Coahuila en los que perecieron nueve mineros, pero el peor accidente de la historia reciente de México fue en 2006 en la mina Pasta de Conchos, donde murieron 65 mineros por una explosión. Únicamente se recuperaron dos cadáveres y el resto siguen bajo tierra.

- Con información de AP

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