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Iniciativa

PRI anuncia que votará en contra de la Reforma Eléctrica de AMLO

El presidente del PRI, Alejandro Moreno, señaló que en conjunto con el PAN y el PRD presentaran una contrarreforma
04/04/2022 15:00

Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, anunció que sus legisladores votarán en contra de la iniciativa de reforma eléctrica propuesta por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Anunció que su partido presentará una contrapropuesta con cinco elementos, entre los que sobresale una tarifa “G”, gratuita para las poblaciones rurales, hospitales públicos y guarderías.

Moreno Cárdenas confirmó que el PRI, junto con sus aliados de los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática, quienes conforman la alianza legislativa “Va por México”, presentarán una contrapropuesta de reforma eléctrica.

Durante una conferencia de prensa, en la cual estuvo acompañado por la mayoría de los diputados federales de dicho partido, advirtió que la propuesta impulsada por Morena es “un peligro para México”, porque pone en riesgo inversiones y el T-MEC.

“Los legisladores del PRI, en conjunto, hemos decidido votar en contra de la reforma constitucional eléctrica que ha enviado el Poder Ejecutivo Federal”, sostuvo.

“La propuesta del oficialismo es un peligro para México en el presente. Un desastre que avizora una tragedia de consecuencias irreversibles en el futuro al transgredir, al poner en riesgo el marco legal de protección, seguridad y certidumbre para los flujos de inversión, operaciones y proyectos de cooperación nacionales y extranjeros en el sector energético”, advirtió.

“Así que los legisladores del PRI hemos decidido votar en contra de la reforma constitucional eléctrica del Ejecutivo federal”, sostuvo.

“La contrarreforma eléctrica del Gobierno federal no es un instrumento normativo, es exactamente lo contrario: un ilegal, abusivo e indebido instrumento de poder que constituye, hasta la última coma, un indigno, servil y deshonroso acto de traición a la Patria”, insistió.

“Al PRI nadie lo presiona. La decisión del partido siempre fue clara. Al PRI no lo presiona nadie. Vamos a seguir caminando con Acción Nacional [...] El grupo en el poder ha esparcido que nos pueden comprar. Lo rechazamos: los priistas somos hombres con carácter”, dijo.

“Los traidores a la Patria son los que violentan la Constitución”, insistió, quien tras su discurso fue abrazo por Rubén Moreira Valdez, coordinador del grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados.

El 31 de marzo, el Diputado Marco Antonio Mendoza Bustamante, del grupo parlamentario del PRI, propuso una reforma eléctrica muy similar a la que el mandatario nacional había impulsado. Sin embargo, el lunes 4 de abril, respaldó la postura de sus compañeros legisladores, anunciada por Moreno Cárdenas.

Sin embargo, en menos de 12 horas, por órdenes de Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del CEN de dicho partido, Mendoza Bustamante retiró su propuesta. La dirigencia del PRI expresó que la iniciativa del diputado “fue a título personal” y no representaba la postura del partido.

El pasado 1 de abril, durante su conferencia de prensa matutina, el Presidente de México pidió a los legisladores rebelarse y “ponerse al lado del pueblo”, votando a favor de su reforma eléctrica.

“Pues que se rebelen y que se pongan del lado del pueblo para que sean auténticos representantes populares. Va a ser una vergüenza el que se pongan del lado de las empresas extranjeras”, dijo.

Señaló que el PRI tiene la oportunidad de defender el interés público, porque está de por medio la economía popular.

“Sino se aprueba esa reforma, pues van a seguir medrando las empresas particulares, sobre todo extranjeras”, destacó.

López Obrador aseguró que no realizaría cambios a su iniciativa de Reforma Eléctrica, luego de la reunión con John Kerry, enviado especial del Gobierno de EU para el cambio climático, así como con empresarios estadounidenses.

La propuesta de reforma limitaría al 46 por ciento la participación privada en generación eléctrica para favorecer a la Comisión Federal de Electricidad, empresa del Estado. Además, eliminaría los reguladores autónomos de energía, revisaría contratos previos y priorizaría a las plantas fósiles de la empresa paraestatal sobre las renovables de privados.