Robledo separa a directivos del IMSS por muertes de neonatos
El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo Aburto, anunció la separación del cargo de Julio César Cárdenas Valdez como director del Hospital de Gineco-Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara, Jalisco, y del jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, mientras se investiga la muerte de seis recién nacidos en los que se detectaron infecciones hospitalarias.
Robledo Aburto informó que durante 2026 se detectaron y notificaron brotes de infecciones en esa terapia intensiva neonatal, donde ingresaron 552 bebés.
En seis recién nacidos que murieron, una de esas infecciones aparece entre las causas de muerte.
Tres familias presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República. El funcionario aseguró que el IMSS colaborará con la investigación.
La unidad, la segunda más grande del País, cuenta con 32 cunas.
En lo que va del año atendió a 2 mil 695 recién nacidos y registró 552 ingresos a terapia intensiva.
El pronunciamiento ocurrió después de que se reportara la muerte de tres recién nacidos en esa UCIN, casos por los que familiares acudieron a la FGR.
El 30 de septiembre, la Secretaría de Salud y el IMSS informaron que los hechos se relacionan con infecciones por Klebsiella pneumoniae y Candida albicans.
El director del IMSS anunció una auditoría clínica colegiada e independiente, apoyada por David Kershenobich Stalnikowitz, Secretario de Salud.
Especialistas externos al IMSS, incluidos neonatólogos, infectólogos y epidemiólogos de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, los Institutos Nacionales de Salud y la Universidad Nacional Autónoma de México, revisarán cada caso.
La auditoría determinará si hubo una infección asociada con la atención médica, si esta causó o contribuyó a la muerte de los recién nacidos y si hubo fallas que pudieron evitarse.
“Les debemos respuestas claras”, afirmó Robledo Aburto.
“El IMSS no va a intervenir en sus conclusiones ni podrá modificarlas”, añadió, y precisó que los resultados se comunicarán primero a las familias.
Mientras se desarrolla la auditoría, el director del hospital y el jefe de la UCIN permanecerán separados de sus cargos para que la investigación se realice sin interferencias.
El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos analizará los microorganismos identificados para determinar el origen de los brotes y su posible relación con los casos.
A cada familia se le asignó un enlace del IMSS, con el compromiso de reparar los daños en aquellos casos en los que se confirme una omisión institucional.
Robledo Aburto también anunció la creación de un comando operativo del sector salud, en coordinación con la Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, para reforzar la seguridad de los recién nacidos en las unidades de cuidados intensivos neonatales del IMSS en todo el País.
El mecanismo contempla vigilancia epidemiológica homologada, alertas tempranas de brotes, revisiones periódicas de las condiciones de atención y de las medidas de control de infecciones, así como protocolos para evaluar fallecimientos asociados con brotes.
El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, el IMSS-Bienestar y hospitales privados serán invitados a colaborar.
“Las infecciones hospitalarias existen en todos los sistemas de salud del mundo y los recién nacidos que requieren terapia intensiva se encuentran entre los pacientes más vulnerables. Pero esto no es una excusa. Es precisamente la razón para actuar”, sostuvo el director del IMSS.
El anuncio se suma a la investigación abierta por la muerte de cinco recién nacidos en la UCIN del Hospital General de Zona número 1 del IMSS en Durango, ocurrida entre el 15 y el 19 de septiembre de 2026.
En cuatro de esos casos se identificó Klebsiella pneumoniae. Las indagatorias médica, legal y laboral de ese episodio permanecen en curso.