Los Mochis se manifiesta y dice ‘¡Aquí No!’ a la planta de amoniaco en Ohuira
Ciudadanos, comunidades indígenas y organizaciones sociales se movilizaron para exigir la cancelación definitiva del proyecto de Gas y Petroquímica de Occidente, al considerar que representa un riesgo ambiental para la Bahía de Ohuira
07/06/2026 10:26
LOS MOCHIS._ En una muestra de rechazo y defensa del territorio, ciudadanos tomaron las calles de Los Mochis en una megamarcha este fin de semana para exigir la cancelación definitiva del proyecto de Gas y Petroquímica de Occidente.
Bajo el cobijo del colectivo “¡Aquí No!”, la manifestación unió a distintos sectores sociales con un solo propósito: proteger la Bahía de Ohuira y el futuro de sus familias.
La movilización arrancó en el cruce del bulevar Centenario y bulevar Macario Gaxiola. Desde ahí, el contingente avanzó a pie, abarcando a lo largo de su recorrido hasta culminar en el sector Privanzas.
Ante la magnitud de la asistencia, elementos de Tránsito Municipal de Ahome desplegaron un operativo en el sitio para hacerse cargo del cierre de diversas vialidades y garantizar la seguridad de los manifestantes.
Niños, jóvenes, adultos mayores y familias enteras se unieron a la lucha. A la marcha también se sumaron contingentes de diversas comunidades indígenas de la región, que a bordo de sus automóviles, en motocicletas o caminando a paso firme, demostraron su apoyo a la defensa de su territorio.
El contingente fue encabezado por Felipe Montaño, representante y líder de la comunidad indígena de Ohuira, quien marchó al frente de miles de voces que exigen el respeto a sus derechos y a la biodiversidad de la región.
El recorrido estuvo acompañado de consignas y pancartas con leyendas que dejaban clara la postura de los asistentes: “¡Aquí no!”, “Salvemos la Bahía de Ohuira”, “Salvemos nuestro hogar” y “Aquí no a la construcción de la planta de amoniaco GPO”.
El movimiento “¡Aquí No!” nació como una respuesta de emergencia de los habitantes del puerto de Topolobampo, Paredones, Lázaro Cárdenas y Ohuira, ante la amenaza ecológica e industrial que representa la instalación de una planta de fertilizantes a gran escala en un ecosistema frágil.
La Bahía de Ohuira no solo es el principal sustento de cientos de familias de pescadores debido a su alta productividad marina, sino que también es un sitio Ramsar (humedal de importancia internacional) y un territorio sagrado para la nación indígena Mayo-Yoreme.
La principal preocupación de los opositores al proyecto de GPO radica en el riesgo de ecocidio por la descarga de aguas a altas temperaturas o químicos, la devastación de los manglares y el peligro inminente que representaría para las poblaciones aledañas una posible fuga de amoniaco, un gas altamente tóxico.
A pesar de las consultas ciudadanas y los procesos legales promovidos en los últimos años, las comunidades han mantenido firme su postura: el desarrollo industrial no puede ni debe costarles su hogar, sus tradiciones y su medio ambiente.
La marcha de este domingo demostró, una vez más, que la resistencia ciudadana en el norte de Sinaloa sigue viva y que el grito de “¡Aquí no!” resuena con más fuerza que nunca.