PRI reactiva sus bases en el norte sumando 70 nuevos perfiles a la estructura de Ahome y El Fuerte
LOS MOCHIS/EL FUERTE._ En una jornada enfocada en el “blindaje” de sus bases y la renovación operativa, el Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) puso en marcha la segunda fase de su estrategia de fortalecimiento interno en la zona norte de Sinaloa.
La dirigencia encabezada por César Emiliano Gerardo Lugo y la secretaria general, Liliana Cárdenas, formalizó la integración de más de 70 nuevos perfiles políticos, 35 en El Fuerte y 35 más en Ahome, quienes asumieron la titularidad de diversas secretarías, sectores y organizaciones.
El despliegue tricolor en los municipios de Ahome y El Fuerte busca reactivar la maquinaria electoral con antelación de los tiempos oficiales, apostando por una reestructuración de fondo. Gerardo Lugo enfatizó que estos nombramientos no son simbólicos, sino que responden a la necesidad de tener operadores reales en el terreno.
“Desde el PRI refrendamos el compromiso de trabajar unidos, organizados y cercanos a la gente para dar resultados a las familias de El Fuerte, Ahome y en todo Sinaloa”, declaró el líder estatal durante la toma de protesta.
El dirigente adelantó que esta “oxigenación” de las estructuras municipales no se detendrá en el norte, pues la gira de trabajo contempla replicar el modelo en los 18 municipios restantes de la entidad.
En el municipio de El Fuerte, la responsabilidad de articular estos nuevos esfuerzos recayó en la dirigencia local de José Juan Ayala Gaxiola y Sujey Guadalupe Ibarra Apodaca. Ambos líderes se comprometieron a traducir los nombramientos en una consolidación efectiva del partido en las sindicaturas fortenses.
Por su parte, en Ahome, el presidente del comité municipal, Manrique Nielsen Castro, acompañado de Mónica Rábago Ávila, destacó la coordinación con la que se ha llevado el proceso. Nielsen subrayó que la meta es ampliar el espectro de acción del partido, asegurando que la militancia se sienta representada y activa en la toma de decisiones.
Con esta reingeniería, el PRI intenta enviar un mensaje de unidad y vigencia política, preparando el terreno desde las bases para los retos electorales venideros.