Agresión burda contra Tere Guerra
La mujer que no vio al Tri clasificar
Hace lo correcto la Diputada con licencia y aspirante a Gobernadora, María Teresa Guerra Ochoa, al ponerle rostro y móvil a la acción neandertal que el martes la orilló a abandonar el establecimiento al que acudió a presenciar la participación del equipo de México en el Mundial de Futbol, y en caso de poseer también pruebas podría acusar de violencia política en razón de género a quienes señala de agredirla. De ser comprobables los hechos, estaríamos presenciando la configuración de escenarios de alto riesgo en los albores de la elección constitucional del 6 de junio del próximo año.
Al margen del otro delito que posiblemente derive, consistente en utilizar escoltas de seguridad pública para fines distintos al asignado que es resguardar a la Diputada de Movimiento Ciudadano, Elizabeth Montoya Castro, quien el 28 de enero fue víctima en Culiacán de ataque con armas de fuego, sí hubo el escarnio público de las redes sociales contra la mujer recién registrada en el proceso interno del Movimiento Regeneración Nacional para designar a la coordinadora o coordinador en Sinaloa de la defensa de la Cuarta Transformación y la soberanía nacional.
Aquí cabe la acotación pertinente de que se trata de situaciones que deben ser investigadas con apego a la verdad del suceso, para sentar el precedente que fortalezca la civilidad en la etapa preelectoral y evite las guerras sucias agregadas a la atmósfera donde diversos modos de belicismo dificultan la localización de las rutas de evacuación hacia la armonía y legitimidad. Lanzamiento de lodo similar al que dirigen contra Imelda Castro, también aspirante a la Gubernatura
Tere Guerra afirmó ayer en rueda de prensa que los que escenificaron el ofensivo acto que la hizo salir del bar son el esposo de la Diputada Montoya Castro y acompañantes de éste que eran reguardados por agentes de la Policía Estatal Preventiva comisionados a la protección de la asambleísta. Centró los señalamientos en él y en la investigación necesaria que determine si incurrió en responsabilidad legal o administrativa por el uso indebido de la labor de elementos de la PEP.
Sea lo que sea, valga la circunstancia para detener cualquier ardid machista de intimidación contra mujeres que exponen sus posibilidades de aparecer en 2027 en la boleta electoral, acometidas irracionales que indican la existencia de arcaísmo democrático sin mayor sustento que la misoginia política. La premeditada maniobra contra los derechos de Guerra Ochoa es tan deleznable como el hecho en el que enviaron un arreglo floral de carácter fúnebre al domicilio de la también Legisladora Paola Gárate Valenzuela, que igual aspira a la candidatura del Partido Revolucionario a la Gubernatura.
De acuerdo con los registros disponibles en los videos del negocio en el cual fue escenificado el show simiesco que salpica al emecismo sinaloense, sí hubo la agresión a Tere Guerra y familiares que acudieron con ella y lo que sigue depende de encontrar las evidencias de quién incitó a los presentes para ponerla en la situación en la cual la también activista social se vio obligada a abandonar el lugar. Sea ella o cualesquiera que esté en la mira de la intolerancia debe ser visibilizada para integrar el manual de conductas cerriles que entre todos debemos impedir.
Reducir estos exabruptos a simple chunga populachera constituye la validación de la ley de la jungla vigente por encima de las garantías humanas fundamentales. La discriminación azuzada por ocupar posiciones de poder divergentes propone suplantar la legitimidad que en la política sólo otorga el veredicto social a través del sufragio. Alto allí, la discrepancia hostil es lo que menos necesita Sinaloa ahora.
Por ello, al cronometrar los inicios de las batallas partidistas por conquistar la titularidad del Ejecutivo estatal importa ponerle mucha atención a hechos que saltan la barrera de la prudencia para situarse en el corral de las insensateces. A nadie, indistintamente del signo ideológico o diferencias que personifique, se le debe impedir el libre acceso a espacios de carácter público instalados para la coexistencia civilizada.
Hágase pues la correspondiente indagatoria y exhíbase la sanción que proceda como edicto de escarmiento a los rijosos de la política. Esperemos a lo que determine el Secretario de Seguridad Pública del Gobierno del Estado, General Brigadier Sinuhé Téllez López, en la revisión que hará de este caso.
Tere Guerra resultó agraviada,
Porque escondido detrás del futbol,
El incitador de la porra brava,
Quiso anotar su patético gol.
Sin duda es el Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense el que está más al pendiente de la agenda inmediata de Sinaloa. La Diputada Angélica Díaz le recordó ayer a la 65 Legislatura del Congreso del Estado que desde 2013 el PAS advirtió que la creciente actividad sísmica en la entidad ya no puede verse como un hecho aislado y urgió a aprobar la iniciativa que establece un sistema de alerta sísmica para proteger a la población. “Los hechos nos han dado la razón. Hoy no basta con reaccionar cuando ocurre un sismo; es momento de actuar antes de que una emergencia mayor ponga en riesgo vidas humanas”, reiteró. Y sí: horas antes del posicionamiento el movimiento telúrico con magnitud 6.1 grados y decenas de réplicas que el 30 de junio estremecieron a gran parte de la entidad debió también sacudir la abulia parlamentaria sobre este tema vital.