Claudio convirtió las barreras de comunicación en una herramienta para ayudar a otros
Para Claudio Meza, comunicarse nunca ha sido algo sencillo.
Nació sordo y durante sus primeros años su familia ni siquiera sabía que no podía escuchar. Con el tiempo aprendió a comunicarse oralmente con las personas oyentes y ahora busca que otros tengan un camino menos complicado enseñando la lengua de señas.
Claudio fue el primero de su familia en nacer sordo. Cuando era pequeño, sus familiares lo escuchan decir “mamá” o “papá” como cualquier niño, hasta que su abuela comenzó a notar que algo era diferente pues cuando lo llamaba por su nombre él no respondía.
“Para ellos yo era un niño normal”, recuerda.
Años después, esa necesidad de encontrar formas para comunicarse con quienes no conocían la lengua de señas se convirtió en una de las razones por las que Claudio comenzó a enseñar.
Hace tres años se incorporó a las actividades de Empléame con Causa y desde entonces ha impartido cursos, algunos de ellos con más de 100 alumnos.
Derivado de la crisis de violencia había quienes no podían acudir a las clases presenciales por lo que nació la idea de elaborar un libro básico de Lengua de Señas Mexicana.
Este fue publicado en junio del año pasado con palabras y situaciones de uso cotidiano, como la familia y la escuela.
Ahora prepara una segunda edición y continúa dando cursos.
Para él, que más personas aprendan lengua de señas no es solamente una cuestión de inclusión, sino una necesidad que puede marcar una diferencia en momentos en los que comunicarse es urgente.
Recuerda que hace aproximadamente un mes murió un amigo en un camión y las personas que estaban a su alrededor se desesperaron porque no podían comunicarse con él.
“Es muy importante, si yo puedo hablar español, sé que ustedes pueden hablar con la mano”.
Señaló que su intención es que la comunicación deje de ser una barrera de un solo lado y que no sean siempre las personas sordas quienes tengan que buscar la manera de hacerse entender, sino que quienes las rodean también tengan herramientas para acercarse a ellas.
El libro de Claudio puede conseguirse en el Mercadito de la Inclusión, a un costado de Catedral, o a través de sus redes sociales.
Además, el próximo 21 de septiembre iniciará un nuevo curso de Lengua de Señas Mexicana, los lunes y miércoles de 20:00 a 21:00 horas.