Spike Lundberg: el brazo que acarició la triple corona de pitcheo con Guasave
GUASAVE._ Hablar de Spike Lundberg en la Liga Mexicana del Pacífico es hacer referencia a uno de los lanzadores importados que más dominante se vio en una campaña, lo cual ocurrió en la temporada 2005-2006, cuando este brazo derecho fue el artífice para que los Algodoneros de Guasave disputaran ese año su segunda final en la historia del club, luego de más de 30 años de ausentarse de esa instancia.
Además, el nativo de San Diego, California, se quedó muy cerca de agenciarse la triple corona de pitcheo.
Este serpentinero sólo necesitó de su temporada de debut para echarse a la bolsa a la fanaticada guasavense, pero el cariño por él llegó a su punto más álgido cuando en plenas semifinales, luego que el pelotero parecía que ya no volvería al equipo tras haber sido firmado por los Dodgers de Los Ángeles y viajar a su casa, éste optó por retornar y lo hizo para lanzarle una joya a los Naranjeros de Hermosillo en el sexto duelo, lo cual fue clave para forzar a un séptimo y definitivo partido, cotejo que también ganaron los sinaloenses para colarse a la serie de campeonato.
La contratación
A pesar de que este pítcher no venía con números espectaculares de ligas menores, pues ese 2005 había lanzado para la escuadra de Syracuse, sucursal Triple A de los Azulejos de Toronto, donde terminó con foja de 8-6 en ganados y perdidos, además de una efectividad alta de 3.95, incluidas 25 bases y 65 ponches, quien de los 50 partidos en los que trabajó ese año con la novena de los Sky Chiefs, sólo en tres lo hizo como abridor.
El californiano no parecía ser un pítcher para ser el as de la rotación blanquiazul, pero desde su primera apertura demostró que la directiva no se había equivocado con él, prueba de ello es que fue el mejor serpentinero de la campaña y muy cerca se quedó de agenciarse la triple corona de picheo, ya que fue el rey en carreras limpias admitidas con su 2.23, además de que también fue el mandón en victorias con nueve y sólo en el departamento de ponches no pudo ser el número uno, ya que mientras él abanicó a 61 contrarios, Francisco Campos, de Venados, y el cubano Hansel Izquierdo, de Mayos, pasaron por la piedra a 78.
Spike Lundberg era un brazo valiente, de esos que te obligan a abanicar porque sus picheos siempre estaban en los linderos de la zona de strike, es por ello que cuando él tiraba, normalmente los juegos se iban muy rápido, pues no daba muchos pasaportes y solía caminar varios innings, prueba de ello es que tiró toda la ruta en tres de sus 13 aperturas en esa campaña 2005-2006.
Las grandes actuaciones de David Darrell Lundberg en el rol regular, no desentonaron en la postemporada y en el primer playoff chocaron con los acérrimos rivales, Cañeros de Los Mochis, a quienes dejaron en el camino en seis tremendas batallas, mientras que en la semifinal, el estadounidense derrotó dos veces a Naranjeros, secundado por Édgar Leyva, quien también logró dos éxitos en esa semifinal ante los de la capital sonorense, incluido el triunfo en el séptimo compromiso, y aunque en la final los Venados los batieron en cinco desafíos, con ello rompieron una seguidilla de 33 años sin llegar a una serie de campeonato.
Recuerdos
Para Spike Lundberg la ciudad de Guasave tiene un lugar especial en su carrera como pelotero profesional, pues reconoció que nunca había visto a una fanaticada tan entregada a su equipo como la de los Algodoneros, quienes desde las gradas sabían cómo sacarle el extra a los jugadores y por eso tuvieron una temporada tan exitosa en su año de debut.
El californiano registró cuatro temporadas consecutivas con los blanquiazules, empezando en la 2005-2006 y terminando en la 2008-2009, sumando 40 juegos en ese lapso, pero sólo en 30 fungió como abridor, dejando una foja de 16-12 en éxitos y tropiezos, con 53 pasaportes y 120 ponches, así como una efectividad final de 3.31.
Recuerda con cariño a jugadores como Noé Muñoz, Eduardo Arredondo, Mario Valenzuela, José Manuel Rodríguez, Kevin Barker, entre otros que estuvieron con él en ese campaña que fue maravillosa, pues pudieron demostrar que en el deporte no hay rival pequeño, de ahí que esos Algodoneros pusieron a soñar a muchos, y aunque al final no se logró el cetro, es un hecho que nadie podrá desmentir que la calidad de Spike Lundberg fue un envión muy relevante que tuvo ese conjunto para meterse hasta la lucha por el cetro.