‘Zurdo’ Ramírez no tiene huesos rotos tras combate ante David Benavídez
La imagen fue inusual y espeluznante. Gilberto “Zurdo” Ramírez, el gigante mexicano que solo unas horas antes había llegado a la arena ostentando cinturones de campeón mundial, era transportado en una camilla, con unos lentes oscuros cubriendo su lastimado rostro.
“Zurdo” Ramírez tuvo el sábado la peor noche de su carrera. Fue la víctima irremediable de una de las mayores estrellas actuales del boxeo. David Benavídez le dio una brutal paliza al originario de Sinaloa, noqueado en el sexto round.
Benavídez dominó desde un principio con sus acostumbradas ráfagas de golpes a dos manos. Su velocidad fue demasiada para “Zurdo”, quien se convirtió en un blanco fácil para su oponente; una pera de boxeo que el llamado “Monstruo Mexicano” sacudió violentamente por buena parte de los 18 minutos que duró el combate.
Ramírez, ya muy lastimado y con su ojo derecho hundido bajo la hinchazón, no pudo seguir luego de que Benavídez redondeó su mejor combinación de golpes de la velada con una derecha seguida por un gancho de izquierda devastador. Enseguida, el codo izquierdo de Benavídez golpeó el rostro del “Zurdo”, quien puso la rodilla en la lona para el fin de la pelea.
Algunos golpes de codo de Benavídez se convirtieron en tema de conversación en las redes sociales tras aparecer videos que muestran algunos fuertes contactos durante los intercambios en el ring.
La reacción de Ramírez, un gladiador más que consumado, fue preocupante. La bola púrpura alrededor del ojo era grotesca.
Golden Boy Promotions dio a conocer que “El Zurdo” fue dado de alta del hospital este lunes y que, felizmente, no sufrió ningún hueso fracturado, solo un ojo de verdad inflamado.
“Se encuentra de buen ánimo, solamente muy decepcionado de él mismo”, agregó el informe.
Gilberto Ramírez, de casi 35 años, perdió sus cetros AMB y OMB de peso crucero. Por el daño sufrido se puede estimar que no volverá al ring en el resto de 2026.