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Literatura

Fomenta Alfonso Orejel el gusto por la lectura en taller

Durante estas jornadas, el instructor compartió su experiencia y conocimientos en el trabajo de contagiar el gusto por la lectura en niñas, niños y adolescentes

Luego de ocho sesiones de trabajo culminó el taller “¿Quieres que te lo cuente otra vez?”, que impartió el escritor Alfonso Orejel y participaron profesores, cuentacuentos, bibliotecarios, madres y padres de familia de distintos lugares del país, como Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo, Guanajuato, San Luis Potosí, Guerrero, Oaxaca, Tabasco, Nuevo León, Jalisco, Colima, Baja California y Sinaloa.

Durante estas jornadas, el instructor compartió su experiencia y conocimientos en el trabajo de contagiar el gusto por la lectura en niñas, niños y adolescentes, y también dio muestra de su pasión por contar cuentos al narrar historias como “Jack y la muerte”, de Tim Bowley; “Estela, grita muy fuerte”, de Bel Olid; “La isla”, de Armin Greder; “Regreso”, de Mario Méndez, y otros.

Los participantes mostraron sus habilidades para la lectura en voz alta y la narración oral, varios de ellos de grandes niveles, y otros con menos experiencia, pero todos con gran entusiasmo; hicieron ejercicios, aconsejados por el instructor, para vivir la experiencia de narrar, momentos que resultaron muy emotivos.

Se narraron cuentos como “El niño comemocos”, del libro “Manual para corregir niños malcriados”, de Francisco Hinojosa; “Clara y su sombra”, de Elisenda Pascual; “Guapa”, de Harold Jiménez “Canizales”; “Sapo tiene miedo”, de Max Velthuijs; “La abuela Filomena”, de María Eugenia Blanco Palacios; “La mosca que soñaba que era un águila”, de Augusto Monterroso; “Tres tristes tigres”, de Rodrigo Solís, y muchos más.

En 20 horas de trabajo, los participantes examinaron la literatura dirigida a la infancia y adolescencia; también se destacó la importancia de la lectura en la formación y enriquecimiento del espíritu; en concreto, lo esencial que resulta la comprensión lectora.

En esta misión de contagiar el virus lector, Orejel destacó las técnicas de lectura en voz alta con el objetivo de que los participantes demuestren que la lectura es una experiencia que despierta emociones, es placentera, divertida y que ofrece temáticas en las que sus públicos pueden llegar a sentirse identificados porque hay historias que son cercanas a su vida.

Otro de los aspectos que se abordaron y, que se sometió a debate, fue la situación de la lectura en nuestro país, los logros y fracasos de los programas nacionales de lectura. Y aconsejó el instructor que la tarea de fomentar la lectura hay que empezar en casa, con los más cercanos, “en sus propias islas”.