Crueldad

12/08/2026 04:00
    Ignorar la violencia sistemática hacia los animales no solo es una falla moral, es un riesgo directo para la seguridad comunitaria.

    El hallazgo ocurrido este sábado en la colonia Guadalupe, a un costado del IMSS en Culiacán, cruza cualquier límite de lo concebible. La alerta comenzó como una denuncia más de descuido cotidiano: personas de la comunidad reportaron a varios perros atrapados en el abandono, sofocados por las altas temperaturas, sin agua ni alimento. Sin embargo, lo que la Fundación Laika encontró al ingresar sobrepasó la negligencia para adentrarse directamente en la barbarie: siete perros con vida rescatados y entre seis y siete bolsas negras con restos desmembrados de otros canes.

    La labor de la activista Rebeca Uriarte y su equipo logró arrebatarle a la muerte a siete sobrevivientes que hoy reciben atención médica y refugio. Pero el horror dejado atrás en esas bolsas negras no puede quedarse como una cifra trágica más.

    Este macabro escenario nos obliga a plantear preguntas urgentes: ¿Cómo es posible que un sitio con semejante nivel de insalubridad y sadismo operara en plena zona urbana? ¿Quién o quiénes eran los responsables de ese inmueble? Y, sobre todo, ¿habrá consecuencias reales o el caso terminará archivado?

    Ignorar la violencia sistemática hacia los animales no solo es una falla moral, es un riesgo directo para la seguridad comunitaria, pues se sabe que la crueldad extrema hacia los animales no ocurre de forma aislada; suele ser el reflejo de patologías severas y un indicador claro de entornos violentos. Quien es capaz de desmembrar a un ser sintiente y apilarlo en bolsas de basura representa un peligro activo para la sociedad.

    El llamado urgente de la Fundación Laika hacia el Ayuntamiento de Culiacán, el Gobierno del Estado y la Fiscalía General del Estado debe atenderse con rigor pericial, no con burocracia. Se requiere una investigación profunda, identificar la propiedad y a los perpetradores de estos actos, además de la aplicación de la ley con sanciones ejemplares que sienten un precedente claro contra el maltrato animal en Sinaloa.