La presión sobre México por la posible incursión de activos estadounidenses para combatir a los cárteles de la droga se mantiene vigente. El tema es candente, polémico y actual más que nunca, pese a no ser novedad.
El propio diario The New York Times publicó ayer una nota que afirma que dicha presión se reactivó sobre el territorio mexicano luego de los hechos ocurridos en Venezuela y la captura de su Presidente Nicolás Maduro, acusado precisamente de narcotráfico.
Ya se dio una llamada entre la Presidenta Claudia Sheinbaum y el Mandatario estadounidense Donald Trump, y supuestamente se atemperaron los ánimos, pero seguramente el tema da y seguirá dando para más.
El medio estadounidense cita a funcionarios estadounidenses que aseguran que el objetivo de Estados Unidos es que México permita operaciones conjuntas con tropas del país del norte o agentes de la CIA en territorio mexicano para desmantelar laboratorios de fentanilo de los cárteles.
El Gobierno mexicano, señala la publicación, respondió con propuestas alternativas, como mayor intercambio de información y un papel más amplio para Estados Unidos dentro de los centros de mando, pero sin presencia operativa en campo.
Pero si algo le interesa a Washington es que sus fuerzas armadas participen en redadas junto con militares mexicanos, lo que, de darse, vendría a cambiar por completo no sólo las relaciones entre ambos países sino la lucha contra el narcotráfico en México.