Tender puentes

26/08/2026 04:00
    Una de las tareas que se necesita en Sinaloa y que debería emprender la Gobernadora Graciela Domínguez Nava, es restablecer la confianza en los sectores que hoy son los que demandan al Gobierno más acciones.

    Sinaloa inicia un nuevo ciclo político con la designación de Graciela Domínguez Nava como Gobernadora interina. Y uno de los retos más trascendentes que puede enfrentar será la capacidad de tender puentes en medio de una sociedad fragmentada.

    Sí, es verdad que es una militante activa de Morena y sí, también es verdad que fue parte del Gabinete de Rubén Rocha Moya durante la primera mitad de su mandato.

    Es natural que para los sectores críticos de lo que ha sido la administración estatal, sobre todo a partir de la crisis de violencia que estalló en septiembre de 2024, haya desconfianza de lo que podrá hacer la nueva Gobernadora.

    Pero precisamente, siendo una política con experiencia, que incluso hasta antes de su designación aspiraba a ser candidata a la Gubernatura de Sinaloa, tiene la posibilidad de marcar una diferencia, que no significa una ruptura al movimiento que representa.

    Porque seguramente entiende la situación por la que atraviesa la entidad y lo que hoy se necesita es más diálogo y acercamiento con los sectores que se han alejado de la administración estatal al no encontrar las respuestas y las soluciones a la problemática que enfrenta el Estado.

    Y una de las tareas que se necesita en Sinaloa y que debería emprender la Gobernadora Graciela Domínguez Nava, es restablecer la confianza en los sectores que hoy son los que demandan al Gobierno más acciones.

    “Gobernaré para todas y todos, sin distingos, sin exclusiones y sin convertir al Gobierno en patrimonio de ninguna persona ni de ningún grupo”, fue parte de su mensaje al rendir protesta al cargo.

    Y destacó como parte de su experiencia en los cargos públicos su capacidad para comprender la importancia de escuchar y construir acuerdos incluso frente a diferencias políticas.

    El reto, pues, para Graciela Domínguez Nava en esta etapa nueva para Sinaloa, es que ponga en marcha esas capacidad y que los puentes que las diferencias han dinamitado, se puedan restablecer a partir del diálogo y los acuerdos que la entidad necesita.