2025: un año en que ganamos atención
Cerró 2025 como el año más violento en la historia de Sinaloa. No es mi opinión, lo dicen los datos. Aún así, en ese contexto de guerra y crisis económica, en Noroeste rompimos inercias, ganamos atención y estamos orgullosos de eso.
Como medio de comunicación, cumplimos nuestra responsabilidad con los sinaloenses y quienes nos consumen desde fuera del Estado. Durante el año pasado publicamos un total de 39 mil 841 notas, de las cuales la mitad fueron de nuestras secciones locales de Culiacán, Mazatlán, el Sur y el Norte, con reporteros en el territorio y de cara a la gente y las fuentes; otro 17 por ciento tiene que ver con beisbol y otros deportes; y el resto con secciones como nacional, internacional y entretenimiento.
Los resultados de ese periodismo enfocado en lo local son alentadores: en 2025 fuimos el medio sinaloense con mayor ganancia de audiencia en redes sociales al conseguir más de 430 mil nuevos seguidores con crecimientos de doble y hasta triple dígito en Facebook (+41 por ciento), YouTube (+167 por ciento), Instagram (+134 por ciento) y TikTok (+87 por ciento).
Para 2026 tenemos una meta: duplicar esa audiencia.
Gracias a nuestros dos noticieros y una agresiva estrategia de streaming, recibimos una placa por los primeros 100 mil suscriptores en YouTube –todavía no sabemos dónde ponerla– y ya vamos en 150 mil; básicamente duplicamos el canal en solo 8 meses y logramos más de 44 millones de views en 2025 (+655 por ciento).
Nuestro objetivo en esa plataforma es convertirnos en un canal de noticias con una barra de programación permanente, local, diversa, útil, crítica y entretenida. Pero no haciendo “contenido”, sino periodismo.
En Facebook estamos cada vez más cerca del millón de seguidores pero lo más relevante es que logramos más de 88 millones de views en alcance de video (+1,700 por ciento) y 268 mil nuevos seguidores (+486 por ciento); la interacción creció también 215 por ciento.
Como empresa no ha sido nada fácil. Cuando me preguntan cómo es dirigir un medio de comunicación en este contexto en Sinaloa, en realidad me preguntan por los riesgos del periodismo.
Esos riesgos están ahí y se corren todos los días, sobre todo por los periodistas de a pie a quienes nunca dejaré de reconocer el compromiso, la valentía y el profesionalismo que su trabajo diario implica y que han estado, como ningún otro actor público del Estado, a la altura de las extraordinarias circunstancias que vivimos.
Por supuesto no hablo solo de nuestro equipo, sino del gremio en general que ha logrado que Sinaloa no se convierta en una zona de silencio frente a la abrumadora violencia, a pesar de las narrativas oficiales y las presiones del crimen organizado.
En 2025 vivimos de primera mano esos riesgos cuando un par de reporteros nuestros quedaron atrapados en medio del fuego cruzado en una sindicatura de Culiacán. Afortunadamente no pasó del susto. Vivimos en ese cálculo permanente del peligro y muy conscientes de los costos personales y emocionales de esta profesión.
Y por eso buscamos colaborar con instituciones que nos ayuden a hacer mejor nuestro trabajo periodístico y a entender mejor los fenómenos que cubrimos y contamos.
Este 2025 colaboramos en lo local con Iniciativa Sinaloa, el Consejo Estatal de Seguridad Pública, el Tec de Monterrey, Coparmex; en lo nacional con El Colegio de México, Quinto Elemento, la Universidad Iberoamericana, Artículo 19; y en lo internacional con Google, la Global Initiative, el Instituto para la Guerra y la Paz y la Universidad de Chicago.
Pero la otra cosa verdaderamente retadora además del periodismo y de la infinita transición digital que vivimos los medios en el mundo desde hace tres décadas, es sortear el vendaval de impacto económico que la guerra ha tenido en nuestros anunciantes, quienes han visto desplomarse sus ventas la mitad en Culiacán y un tercio en Mazatlán.
Algo que evidentemente impacta en sus inversiones de publicidad y reduce el tamaño de nuestros ingresos. Vale recordarlo: los medios vivimos de nuestros anunciantes y por eso nuestro esfuerzo permanente de crecer nuestras audiencias para mejorar su impacto.
Tras un trabajo intenso y sumamente puntilloso del equipo de tecnología en conjunto con Google, nuestro portal Noroeste.com mejoró sustancialmente y disputa el liderazgo local de páginas vistas con 2.36 millones en diciembre y 2.59 millones en noviembre del 2024, incluso a pesar de que todavía somos el segundo lugar de tráfico.
La razón es que la duración de nuestra visita supera los 4 minutos, lo que hace que Noroeste sea ya el medio digital mejor leído de Sinaloa.
Ese engagement no es posible sin la calidad, la profundidad y el seguimiento de las notas que publicamos.
Pero lo que más me enorgullece de estos resultados es que no han sido a costa de nuestra línea editorial ni nuestros estándares ético-periodísticos.
En la avalancha de youtubers encapuchados que difunden falsedades y teorías de conspiración sobre Sinaloa, en Noroeste seguimos haciendo periodismo dando la cara, sin usar narco-lenguaje, sin replicar rumores, ni difundir información que no logramos verificar.
Parece básico y lo es, pero tristemente ya no es la regla en esta industria saturada de desinformación.
Ahí donde los seudoperiodistas y creadores hacen escándalo, rumorología y estigma de lo que nos pasa, en Noroeste ponemos reporteo, evidencia, rigor.
Sé que muchas veces eso nos quita clics o views, pero nos importa más que nuestra credibilidad siga fuerte, pues gracias a ella somos una referencia seria y confiable a nivel nacional e internacional.
El periodismo que hacemos fue reconocido, por primera vez, con el Premio Nacional de Periodismo. Un galardón que tuve el honor de recibir en Guanajuato acompañado de periodistas que admiro y respeto. Ese premio no es mío, sino de todos los que hemos colaborado y colaboramos en Noroeste, en especial de los periodistas de a pie.
Estos logros han exigido un gran sacrificio e inversión de talento y dinero para seguir cubriendo y registrando con la mejor precisión y empatía posibles una guerra que nos abruma a todos desde hace 16 meses y que no tiene visos de terminar. Recursos que hoy son más escasos que nunca.
Gracias a quienes, a través de su suscripción o su anuncio, ponen su dinero con nosotros. Los animo a no dejarnos solos.
Hay muchas cosas que todavía no hacemos tan bien ni tan rápido como deseamos para competir mejor en este nuevo ecosistema mediático, estamos aprendiendo, haciendo y hasta inventando maromas nuevas; pero estoy convencido, porque lo estamos demostrando, que seguimos cumpliendo con el compromiso adquirido de informar y formar a los sinaloenses desde hace medio siglo.
Y como dice el meme... pronto tendrán más noticias. ¡Suscríbase aquí!