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A 37 años de su ausencia

El legado inquebrantable de ‘El Maquío’

Hoy 1 de octubre es el aniversario luctuoso de Manuel Clouthier del Rincón, político y empresario sinaloense que dejó su huella en México en la construcción de la democracia y de la participación cívica
01/10/2026 04:00

A 37 años de su trágica partida en la carretera que conecta Culiacán con Mazatlán el 1 de octubre de 1989, la figura de Manuel Clouthier del Rincón, “El Maquío”, se mantiene en la memoria colectiva de México.

Empresario de convicciones firmes, agricultor apasionado y político incómodo para el régimen hegemónico de su época, Clouthier no solo sacudió las estructuras del poder tradicional, sino que rediseñó la ruta cívica por la cual transita la democracia moderna del País.


Sus trincheras

Nacido en Culiacán, Sinaloa, el 13 de junio de 1934, “El Maquío” demostró desde joven que el éxito económico no estaba peleado con la responsabilidad social. Como empresario, impulsó el desarrollo agrícola del norte del País y encabezó organismos cúpula como la Coparmex y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Sin embargo, su visión le impidió mantenerse en la comodidad de lo corporativo.

Comprendió con agudeza que la economía de un país no puede sanar si la política está enferma de autoritarismo y simulación. Por ello, dio el salto a la arena pública.

Fue candidato a la Gubernatura de Sinaloa en 1986 y, posteriormente, candidato a la Presidencia de la República en 1988 bajo las siglas del Partido Acción Nacional (PAN). Encabezando caravanas, huelgas de hambre y multitudinarios mítines, sacudió las conciencias de millones de mexicanos que comenzaron a perder el miedo frente al corporativismo de Estado.

El político panista Carlos Castillo Peraza dijo que “El Maquío” no enseñó a los mexicanos a votar por un partido, los enseñó a perder el miedo, y su mayor victoria fue devolverle la dignidad al ciudadano de a pie.

$!Imagen de su boda con Leticia Carrillo en Culiacán.
Imagen de su boda con Leticia Carrillo en Culiacán. ( )


Un boquete al sistema

Antes de la irrupción de Clouthier del Rincón en la contienda presidencial de 1988, la política mexicana era de formas rígidas, discursos encorsetados y una oposición acostumbrada a negociar su propia marginalidad.

El empresario sinaloense, formado en las filas del liderazgo agrícola y patronal, rompió el molde con una elocuencia bronca, de campo, que descolocó al régimen del PRI.

El mayor mérito político de Clouthier no residió únicamente en las urnas, sino en desmitificar al poder.

“Le quiero abrir un boquete al sistema político por donde yo quepa”, repetía con vehemencia.

Su aporte trascendió el ámbito partidista al instalar en la sociedad civil una premisa fundamental: la democracia no es una concesión del Estado, sino un derecho que se arrebata mediante la movilización pacífica.

Junto con Cuauhtémoc Cárdenas y Rosario Ibarra de Piedra, articuló las históricas protestas contra la “caída del sistema” en 1988. A través de huelgas de hambre, ayunos y bloqueos de puentes internacionales, el Maquío forzó las costuras de un autoritarismo en decadencia, sentando las bases institucionales que darían origen a la autonomía electoral en México (el antecedente directo del IFE).


Un faro permanente para el México de hoy

A más de tres décadas de su fallecimiento, recordar a Manuel Clouthier del Rincón va mucho más allá de simple nostalgia, representa la oportunidad de revalorar el activismo civil sin simulaciones y el amor entrañable por la patria.

“El Maquío” enseñó que la democracia no se otorga desde la cúspide gubernamental, sino que se construye desde abajo, exigiendo rendición de cuentas y apostando siempre por la vía pacífica.

Sus dichos continúan retumbando como un recordatorio permanente de que la libertad exige un precio constante de valor y congruencia.

“La democracia presupone el pluralismo ideológico y político. Entre más crítica es una sociedad, tanto más democrática y permeable se vuelve”, es una de sus frases.

Para “El Maquío”, la democracia no concluía al depositar la boleta; apenas comenzaba. Sostener una cultura cívica exigente frente a cualquier gobierno -sin importar el color o la ideología- sigue siendo el mayor déficit del México actual, y a tentación de caer en caudillismos o en la polarización esteriliza la capacidad de exigir cuentas claras.

“Solo está derrotado aquel que ha dejado de luchar”, solía decir, y en un México que enfrenta desafíos profundos en materia de seguridad, justicia y fortaleza institucional, la lección del Maquío sigue vigente.


El legado

Tres días después de su fallecimiento, el 3 de octubre de 1989, el historiador Enrique Krauze escribió un texto en el periódico La Jornada al que tituló “Manuel J. Clouthier: Coraje cívico”, y en él señaló:

“En un medio político acostumbrado a la manipulación y la mentira, dio una lección de sencillez, espontaneidad y hombría. En la futura historia de la democracia mexicana aparecerá sonriendo, echado ‘p’adelante’ y sin rajarse. Así hay que recordarlo. Miguel Palacios Macedo ha dicho que el mejor Vasconcelos, el del 29, actuaba más por ‘pálpito que por cálculo’. Clouthier hizo lo mismo. Con pálpito logró resultados prácticos más firmes que los de aquel Madero culto. No es casual: tenía el corazón más grande que su cuerpo”.

En aquel aciago 1 de octubre de 1989, México perdió a un líder extemporáneo; sin embargo, el impulso con el que irrumpió en la vida pública sigue marcando las fronteras entre el país que fuimos y la democracia que aún intentamos construir.

$!Portada de Noroeste el día de la muerte de “Maquío” Clouthier.
Portada de Noroeste el día de la muerte de “Maquío” Clouthier.


El discurso por la Presidencia

Extracto del discurso ofrecido por Manuel Clouthier del Rincón en 1987 cuando asumió la candidatura del PAN a la Presidencia de la República:

“El grupo que usufructúa el poder ha sometido el orden jurídico, la educación y la economía a sus propósitos facciosos de permanencia eterna en el ejercicio del gobierno. No ha dudado en recurrir a la represión, a la intimidación institucional, a la difamación, al control de los medios de comunicación y a la demagogia.

- La Constitución, luego del manoseo sexenal al que ha estado sujeta, no expresa ya las auténticas aspiraciones del pueblo, sino un supuesto “proyecto de nación” al gusto de la minoría que domina los espacios legislativos que pueden transformarla.

- La economía nacional ha sido destruida inmisericordemente.

- Somos el segundo país más endeudado del mundo.

- El costo de los intereses de la deuda externa representa casi el 60 por ciento de los ingresos del gobierno.

- Estamos ya en un proceso de inflación galopante que en este año pasará del 140 por ciento.

- El crecimiento económico se ha detenido. En este sexenio será negativo.

- Cunde el desempleo. Durante esta administración se habrán creado un millón de plazas de trabajo, cuando debieron haberse creado por lo menos seis millones, en virtud de que cada año un millón de mexicanos ingresa al mercado de trabajo.

- El peso cada día vale menos. En tan solo este sexenio ha caído de cerca de 100 pesos por dólar en 1982 a más de 2,500 pesos por la misma divisa.

- El sistema educativo nacional está en ruinas. Según el rector Carpizo, el 92 por ciento de los muchachos que pretenden ingresar a la UNAM no son capaces de alcanzar el 6 de calificación.

Tenemos en cifras oficiales, un promedio nacional de 5o. año de primaria, la deserción escolar a nivel primaria es altísima y hay más de 15 millones de analfabetas.

- El campo mexicano no cubre las necesidades nacionales el pueblo come cada día menos huevo y carne. Importamos anualmente más de 6 millones de toneladas de granos.

- El centralismo ha debilitado a la Nación. Los estados de la Federación se han convertido en colonias del Centro y los ciudadanos de la provincia son tributarios de la gran capital.

Los usufructuarios del poder declaran abiertamente que se sienten satisfechos, porque el país no se les ha deshecho entre las manos, y reclaman nuestros aplausos para quien promete que habrá continuidad con esta perversa obra.

Solo los ingenuos y los cómplices pueden encubrir semejante desastre. Solo los beneficiarios del actual estado de cosas se pueden sentir molestos de que se presente la realidad nacional tal como es sin maquillajes ni eufemismos.

A nosotros nos corresponde denunciar esta destrucción del país. Nosotros no podemos callar frente a esta depredación a que ha sido sometido el país en aras de mantener a una minoría en el poder, minoría, sí, porque, hay que decirlo desde ahora, aquellos que se dicen representantes de “las mayorías” no lo son. Hace tiempo que sus propias cifras electorales amañadas e infladas lo niegan. Tienen la fuerza para imponerse, pero no tienen ni legitimidad de origen ni legitimidad de ejercicio, lo cual los priva de la autoridad moral.

Bien sabe esta minoría estridente que usa los recursos públicos para autopromocionarse y comprar silencios, que no representa a la mayoría de los mexicanos y por eso intenta trastocar el sentido de la democracia”.

Fuente: Revista La Nación, Órgano Oficial del Partido Acción Nacional


LAS VOCES DE SU PENSAMIENTO

El legado de Clouthier vive con fuerza a través de su oratoria frontal, directa y provocadora, que hoy sigue resonando como un diagnóstico vigente de losas políticas aún por erradicar:


Sobre el valor de la dignidad y la lucha:

“Solo vale la pena vivir por aquello por lo que se está dispuesto a morir”.


Sobre la inevitabilidad del cambio ciudadano:

“México va a cambiar, contigo, sin ti o a pesar de ti”.


Sobre la esencia de la libertad y el riesgo de ejercerla:

“La libertad [...] implica un grave riesgo: equivocarse. [...] Pero es preferible su ejercicio a tener que vivir perpetuamente bajo aquellos que se dicen poseer la brújula de la historia”.


Sobre el compromiso social y el rol empresarial:

“El hombre solo se realiza en la acción a través del compromiso”


Sobre la exigencia democrática frente al poder:

“El pueblo, el mandante, tiene que hacerle entender a las autoridades que su función es el servicio y que el que no lo entienda tendrá que irse a su casa”.


Sobre el verdadero cambio político y social:

“No se trata de cambiar de amo como los perros del trineo, lo importante no es cambiar de amo, sino dejar de ser perros”.


Sobre el empoderamiento ciudadano:

“Mi lucha no es para que tú creas en mí y en mis sueños, sino para que tú creas en ti y en tus sueños y luches por ellos”.


EL PERIÓDICO NOROESTE

El 8 de septiembre de 1973 aparece el primer número del periódico independiente Noroeste en Culiacán, Sinaloa, fundado por Manuel J. Clouthier del Rincón, Enrique Murillo Padilla, Jorge del Rincón Bernal, Rafael Morgan Ríos y Silvino Silva Lozano.