‘Es un dolor que ni a mi peor enemigo se lo puedo desear’: madre de bebé asesinado en ataque marcha por la paz
En honor a la memoria y vida de Juan Alejandro, un bebé de apenas un año y cuatro meses que perdió la vida después de resultar herido durante un ataque armado en Prados del Sur, llevó este domingo a su madre, Alejandra Armenta, a participar en la marcha por la paz “Sinaloa Ponte de Pie”.
Acompañada de familiares y amigos, Alejandra caminó por las calles de Culiacán mientras cientos de personas exigían el fin de la violencia que durante dos años ha marcado la vida de las familias sinaloenses.
Pero para ella, la movilización tuvo un significado personal. Su presencia estuvo acompañada por el duelo de haber perdido a su hijo y por la necesidad de pedir respeto para su familia ante las versiones que comenzaron a circular después del ataque.
“Solamente les pido mucho respeto, porque es un dolor que ni a mi peor enemigo se lo puedo desear. A nadie, a nadie le tengo rencor. Yo, como lo dije, a mi hijo se lo entrego a Dios con todo el corazón, porque Él fue el primero que me lo concedió y a Él se lo entregué”, expuso.
La madre rechazó las versiones que señalaban que su esposo se encontraba en el sitio del ataque y que habría respondido con un arma de fuego. Aseguró que él no estaba en el lugar y pidió que no se vincule a su familia con las personas relacionadas con la agresión.
Alejandra explicó que su familia es trabajadora y humilde, y que su intención al hablar públicamente no es generar confrontaciones, sino aclarar información que considera incorrecta y poder enfrentar el duelo por su hijo.
Juan Alejandro resultó herido durante el ataque armado ocurrido la noche del 5 de septiembre en las inmediaciones de un domicilio de Prados del Sur.
El bebé fue trasladado a un hospital para recibir atención médica, pero posteriormente perdió la vida.
En el mismo hecho murió un hombre identificado como Jesús Manuel “N” y otras dos personas resultaron heridas.
La Fiscalía General del Estado informó que en el sitio fueron asegurados 61 casquillos y que una de las personas señaladas inicialmente como presunto agresor resultó herida y fue abandonada por sus propios compañeros.
Mientras las autoridades investigan lo ocurrido, la familia de Juan Alejandro enfrenta la pérdida de un niño que tenía apenas un año y cuatro meses.
La familia tuvo que pagar parte de los gastos
Después del fallecimiento, personal del área de atención a víctimas se acercó a la familia para ofrecer apoyo.
Sin embargo, Alejandra señaló que el respaldo recibido no cubrió la totalidad de los gastos que inicialmente les habían planteado.
Explicó que el apoyo correspondió a los gastos de la fosa, mientras que el servicio funerario y otros costos fueron cubiertos con ayuda de sus familiares.
La muerte de Juan Alejandro ocurrió de manera inesperada y dejó a la familia frente a gastos para los que no estaba preparada.
A estos gastos se sumó el impacto de las versiones difundidas después del ataque, situación que llevó a la madre a pedir públicamente que se respete a sus seres queridos.
Alejandra también señaló que hasta el momento no ha tenido un acercamiento directo con la Gobernadora Graciela Domínguez Nava ni con otras autoridades estatales, y que el contacto que han mantenido ha sido principalmente con personal relacionado con la atención a víctimas.
Este domingo, la familia de Juan Alejandro se sumó a una marcha que exigió paz para Sinaloa. Para ellos, la petición fue también personal: poder despedir y recordar al pequeño sin señalamientos y en medio de un duelo que todavía enfrentan.