Padre Clemente presentó lesiones tras privación de la libertad; se le brinda protección: Fiscalía de Sinaloa
El sacerdote Clemente Morales Topete presentó diversas lesiones corporales durante el tiempo que permaneció desaparecido en Culiacán, pero ya recibió atención médica y fue dado de alta, informó la Fiscal General del Estado, Claudia Zulema Sánchez Kondo.
La funcionaria señaló este viernes que el religioso ya fue entrevistado por personal de la Fiscalía y que la carpeta de investigación continúa en integración para esclarecer lo ocurrido.
“Ya se le entrevistó, ya tenemos esa carpeta también en integración. Ya él ahorita en la Mesa de Seguridad ya se informó que él ya fue dado de alta”, explicó.
Al ser cuestionada sobre las lesiones que presentaba, Sánchez Kondo indicó que eran diversas y que no se limitaron a una zona específica del cuerpo.
“Lesiones diversas corporales, pero ya fue atendido y él está bien, en buen estado de salud”, aseguró.
La Fiscal también confirmó que el sacerdote cuenta con medidas de protección por su condición de víctima.
“Él tiene protección como víctima, él tiene desde el momento de que se hace el reporte, no necesita solicitarlo, él tiene derecho a la protección, todas las víctimas”, manifestó.
La funcionaria precisó que la investigación se mantiene, hasta el momento, bajo el delito de privación de la libertad personal y lo que resulte.
El padre Clemente Morales Topete, de 67 años, fue reportado como desaparecido el sábado 24 de octubre, después de acudir a una consulta médica en el fraccionamiento Montebello, en Culiacán.
El sacerdote, quien tenía previsto acudir posteriormente a oficiar una misa, no llegó a su destino y desde entonces se desconocía su paradero.
Tras el reporte, la Fiscalía y corporaciones de seguridad desplegaron acciones de búsqueda.
También se emitió una ficha de localización y la desaparición movilizó a feligreses, quienes realizaron oraciones y solicitaron la intervención de las autoridades.
El martes 27 de octubre, el religioso regresó por sus propios medios a la parroquia Cristo Resucitado, ubicada en la colonia La Campiña, a bordo de su camioneta.