Urge fortalecer policías locales ante arribo de mil militares a Sinaloa: CESP
Tras el despliegue de mil elementos de las fuerzas federales en Sinaloa, el Consejo Estatal de Seguridad Pública calificó el apoyo como necesario, pero insuficiente si no se acompaña de una política pública decidida para fortalecer las instituciones locales de seguridad y justicia.
Miguel Calderón Quevedo, coordinador general del CESP, agradeció el cobijo de la Federación, reconociendo que las instituciones sinaloenses, tanto la Policía Estatal como la Fiscalía, no cuentan con el equipo, la capacitación ni el personal necesario para enfrentar problemas de alta magnitud.
La llegada de las fuerzas federales, que sumaron mil efectivos tras dos arribos consecutivos de 500 elementos cada uno, debe traducirse en acciones concretas.
“Ponemos el dedo en la llaga de que las instituciones sinaloenses de seguridad y justicia todavía no están debidamente preparadas”, señaló Calderón Quevedo.
Sin embargo, advirtieron que la mayor presencia policial en las calles tiene un efecto dual en la percepción ciudadana, ya que unos se sienten protegidos, otros asocian los retenes y patrullajes con una situación de peligro inminente.
Para el CESP, la verdadera medida de seguridad no es el despliegue de tropas, sino la baja real en los índices de homicidios, robos y la resolución de carpetas de investigación.
El diagnóstico del Consejo compartió que Sinaloa padece un déficit histórico de recursos en materia de seguridad y que actualmente, la Policía Estatal cuenta con apenas mil elementos, cifra que el organismo urge a duplicar.
“No creemos que una apuesta sinaloense sea regresar a la paz simulada que tenías antes, a la paz delincuencial, a la paz criminal, la paz narca”, sentenció.
En su lugar, el CESP hizo un llamado a los diputados locales, quienes ya iniciaron las discusiones para el presupuesto de 2027, para dar un brinco en la capacidad financiera de la entidad.
El objetivo es aprovechar la coyuntura actual para mejorar las capacidades de la Fiscalía y las policías, dejando de depender exclusivamente del auxilio federal para garantizar el orden en el estado.