Mañana sábado 28 de marzo habrá dos gritos muy fuertes. Uno será cuando caigan los goles en el partido México-Portugal, en la inauguración del Estadio Azteca, hoy Banorte. Pero también habrá otro que retumbará con todas sus fuerzas, el del caso de la desaparición en Mazatlán del joven Carlos Emilio Galván Valenzuela, que desde hace más de cinco meses sigue sin ser encontrado. Y en el que se espera que se sumen mucho más de los familiares de desaparecidos en todo el País. El Centinela
OBSERVATORIO Los intimidantes guerreros de YeseniaPeriodistas en riesgo: es la impunidad Alejandro Sicairos