El problema no es únicamente que la información llegara tarde, sino que en una crisis de seguridad, nadie parecía tener claridad sobre lo que estaba pasando. Mientras los ciudadanos buscaban respuestas, el Gobierno ofrecía incertidumbre. El Centinela
OBSERVATORIO Ni Imelda rochista ni Rocha imeldistaLos deslindes: oportunismo y cordura Alejandro Sicairos