Es muy loable que prometan auxilio vial y coordinación con los tres niveles de gobierno, pero los ciudadanos no sólo temen que se les ponche una llanta o que se les caliente el carro. Necesitamos menos facilidades para el trago y más estrategias reales para frenar la sangría interna, porque con puras grúas gratis no se construye la seguridad que Culiacán grita por todos lados. El Centinela