La verdad es que no tenemos mucha claridad de que ver a niños vestidos de militares y armados de juguete nos guste o no nos guste. La cosa da para pensar, estudiar, reflexionar. Solo no quisimos dejarlo pasar porque es algo que no habíamos visto nunca antes en Sinaloa. El Centinela
OBSERVATORIO El sopor de la Oposición en SinaloaAlianza estancada entre el sí y el no Alejandro Sicairos
TIRABUZÓN Terminó la temporada para Ramón Urías; Benjamín Gil no piensa en el tricampeonato Juan Alonso Juárez
OBSERVATORIO Lo que Sinaloa espera de SheinbaumAdemás de tropas, los otros rescates Alejandro Sicairos
Entre el Segundo Informe y el presupuesto: administrar la vejez no es una política de longevidad Claudia Calvin